Una carrera aparte
Durante la celebración del Gran Premio de Singapur este agitado fin de semana, se ha hecho oficial una prevista disolución: Honda y McLaren terminan su más reciente incursión F1...
Para 2015, el reencuentro anunciado dos años antes entre McLaren y Honda sonaba de ensueño, más de un lustro transcurrido desde la despedida e insólito fénix (2008-2009) de los nipones, había sido demasiada espera para el discreto nicho que con pasión, sigue a la marca en altas y bajas dentro de la categoría.
Desafortunadamente, las cosas no salieron bien para Ron Dennis ni para nadie, fans, Fernando Alonso, Jenson Button, McLaren, Honda...
Ante la prisa y desesperación, parte de los inmiscuidos comenzaron a buscar responsabilidades entre sí, sin aparentemente dimensionar, ya no al de a lado, sino los propios nombres en juego y lo que inherentemente significan de forma inamovible.
No es idóneo que un ciclo con tanto fundamento cierre de tal manera, pues, sin pasar desapercibidos los campeonatos obtenidos por Button y Alonso, lo que McLaren Honda consiguió junto a Senna y Prost a fines de los 80s e inicio de la década siguiente, sencillamente es uno de los hitos más álgidos en la historia del automovilismo.
Al margen de cruzadas opiniones, desde la perspectiva de Ahondar, la decisión tomada en Woking, parece no solo precipitada a pesar de las circunstancias, sino falta de experiencia, emulando lo que muchos fanáticos nóveles concluyen, sin detenerse a revisar los tiempos implícitos en gran parte de los proyectos exitosos a largo plazo.
Queda por delante descubrir, quién de los principales actores de esta turbulencia ante el ojo público, consigue resultados primero: Fernando Alonso, McLaren o Honda.
El compromiso será mayor para la escudería británica y el piloto español, puesto que la multinacional japonesa apegándose a la cultura oriental, ha sido mucho más reservada en sus declaraciones.
A excepción de que jamás lleguen a replicar suceso, el tiempo tendrá que darle la razón a alguna de las tres partes involucradas, hagamos nuestras apuestas: Primera curva una victoria, meta consigna: Un título!


